Friday, July 20, 2007

Lolita mente


Hace mucho tiempo una joven se sintió sola, miró hacia el cielo y se topó con un inmenso rebaño de suaves nubes que lo oscurecían todo. Miró hacia el frente y vio delicadas estrellas de colores que reconoció como frescas flores recién nacidas en la primavera, sacudidas súbitamente por un conejito blanco de nariz rosa que corría velozmente entre los tallos.

Así, la brisa estival trajo consigo copos blancos y rosas, hojas de cerezo que danzaban como patinando en triste hielo, y la joven sintió ganas de ser pequeña de nuevo y bailar entre las hojas, y tocar el sol con los dedos y hacer coronas de flores para compartir con el reino de las hadas.

Tomó un vestido blanco y creó en él flores diminutas en simétrica armonía, rosas azules, rosas rosas. Soltó su cabello y recordando un extraño tiempo antiguo de tazas de té y cotillones, puso sobre él una cofia que recordaba a serviles doncellas.

Se colgó listones, y se rizó los mechones, envolvió sus piernas con medias de encaje, y se calzó zapatos como aquellos de las muñecas de antaño, y se miró al espejo y se dijo que no era ella, sino una hermosa muñeca, y con una sonrisa en el rostro salió de su casa, saludando a todos en su camino, haciendo reverencias a todos, y mirando al frente cubriendo su perfil rosado con un parasol rebozante de cintas y moños.

Y siguió hasta llegar a un puente, y se detuvo ahí a contemplar el horizonte borroso en el día estival y miró a su alrededor y vio que alguien se parecía a ella, y volvió a mirar, y vio que otro alguien se parecía a ella. Miró y miró, todas eran ella, ¿eran todas como ella? ¿era alguna de ellas lo que siempre buscó?

¿No eran todas muñecas? ¿No estaban todas cubiertas de listones y flores? Sintió la necesidad de saberlo, pero no lo intentó, seguramente alguien, allá fuera, a un lado de ella o a la distancia, ese alguien la buscaba, con la misma intensidad con que ella buscó, y hasta que el momento del encuentro llegara ella se quedaría donde empezó, en el prado donde las flores de cerezo danzan, o en el puente donde las muñecas toman bizcochos y té. Y esperaría como aquel día, cubierta de encajes, de esperanza e ilusión… Lolita, sigue esperando, no olvides que puede ser hoy.

1 comment:

Angel said...

Sorprendente Lirio felicidades! Sigue publicando mas articulos (muy interesantes por cierto). Creeme que leere todos los que publiques.